
Me enamoré de mi esposo desconocido
Antonia Romero, vestida de novia en blanco, avanzó sola hacia el altar. Frente a la única asistente—la madre del novio—, su sonrisa ocultaba el verdadero significado de aquella boda sin los padres de ella ni el prometido. Dos años después, se encontró inesperadamente con Fernando Castro, el esposo ausente de su propia boda.











